¿Qué puede hacer la kinesiología para el bienestar del niño?
La kinesiología infantil ofrece técnicas suaves para el bienestar y el equilibrio en los primeros años de vida del ser humano. Te explicamos en qué situaciones puede ser útil la kinesiología para niños, qué técnicas utiliza y cómo es una sesión con el kinesiólogo infantil.
Qué es la kinesiología infantil
La kinesiología es una terapia natural y no invasiva que encuentra aplicación en múltiples áreas de la medicina. Por sus características, representa una herramienta válida para favorecer la salud y el bienestar de la persona en todas las etapas de vida.
La kinesiología para niños, que también se conoce como kinesiología infantil o pediátrica, contempla técnicas y ejercicios pensados para estimular y mejorar el desarrollo psicomotor, mental y emocional en las primeras etapas del desarrollo infantil.
Así como la kinesiología para personas en la fase adulta utiliza métodos de testaje propios de la kinesiología y diferentes técnicas para trabajar los bloqueos energéticos que pueden surgir a diferentes niveles, la kinesiología infantil adopta el test muscular y aplica las técnicas más apropiadas de acuerdo con la personalidad y las necesidades de cada niño.
En el ámbito de la kinesiología aplicada, además de kinesiología para niños o infantil, también pueden emplearse otras terminologías según el enfoque y las técnicas utilizadas:
- Kinesiología neurorehabilitación infantil o kinesiología neurológica infantil. Enfocada especialmente en recién nacidos y/o bebés prematuros. Trabaja en modo particular las áreas psicomotoras. También se conoce como kinesiología pediátrica.
- Kinesiología educativa. Utiliza técnicas que ayudan a mejorar las capacidades de aprendizaje (sobre todo las que se llevan a cabo en edad escolar: lectura, escritura, comprensión, memoria, concentración, etc.) y coordinación física.
- Kinesiología respiratoria. Esta técnica propone una serie de ejercicios que ayudan al bebé y al niños a expandir su tórax y mejorar así la ventilación pulmonar.
A continuación, podrás conocer qué beneficios puede ofrecer la kinesiología en niños y algunos ejemplos de su aplicación. Pero, si quieres saber más sobre la kinesiología, sus técnicas y en qué consiste el test kinesiológico, te sugerimos leer antes este artículo.
¿Cómo puede ayudar la kinesiología a los niños y niñas?
Cada individuo es un mundo con su personalidad, necesidades, preferencias…
Estas peculiaridades las notamos aún más en la edad infantil que es la fase de la vida en la que los cambios ocurren más rápidamente. A medida que crecen, los niños se desarrollan a diferentes niveles. Este desarrollo incluye cambios:
- Físicos
- Intelectuales
- Sociales
- Emocionales
Hay unas habilidades que se adquieren a lo largo de los primeros años de vida que se conocen como etapas del desarrollo del niño. Estas etapas se refieren a cosas como dar el primer paso que la mayoría de los niños pueden hacer a una determinada edad.
Sin embargo, como no todos los niños son iguales y se desarrollan a ritmos diferentes, estas etapas son solo una referencia que ayuda a los padres a seguir el desarrollo del propio hijo y, también, detectar problemas.
La kinesiología abraza las diferencias que existen entre niños y se enfoca en las exigencias específicas de cada uno para proponer las técnicas más adecuadas para trabajar desequilibrios a varios niveles.
Considerado lo anterior, los beneficios que un niño recibirá de la kinesiología también serán específicos porque el kinesiólogo se centrará en las necesidades específicas de cada uno.
Además, también los padres, familiares o tutores obtendrán beneficios como consecuencia del bienestar del niño.
En la práctica, el kinesiólogo especializado en técnicas para la infancia puede ser consultado en muchas circunstancias. La kinesiología infantil puede ser de ayuda en caso de:
- Traumas y abusos.
- Adaptarse a la llegada de un hermano o hermana.
- Ansiedad.
- Problemas de comunicación.
- Dificultad para canalizar las emociones.
- Mejorar la concentración
- Fatiga.
- Intolerancias alimentarias y otros problemas relacionados con los alimentos.
- Duelo.
- Estrés escolar.
- Separación de los padres
- Autoestima
- Miedos
- Motivación
- Dificultad de relacionamiento con otros niños.
- Dolores físicos.
- Problemas del sueño.
- Problemas para ir al baño.
En definitiva, las sesiones de kinesiología infantil pueden beneficiar a cada niño acompañándolo en las diferentes etapas de su desarrollo, ayudando a mejorar y superar situaciones estresantes o dolorosas que pueden afectar a nivel físico, mental y emocional, químico o energético.
¿Existen restricciones de edad en la kinesiología infantil?
Como hemos comentado anteriormente, en la infancia se viven muchos cambios y no todos los niños se desarrollan a la misma velocidad.
A lo largo de esta fase de la vida pueden aparecer trastornos y problemas a varios niveles y por causas distintas. La kinesiología infantil con sus técnicas suaves puede representar un apoyo a cualquier edad.
La Kinesiología es apta también para bebés y puede ser una terapia complementaria de cualquier otro tratamiento.
¿Cómo es una sesión?
Cada sesión puede ser ligeramente diferente de otra, pero en todas el kinesiólogo se centrará en las necesidades del niño o de la niña.
La sesión puede empezar con una charla en la que el niño habla y explica cómo se siente y lo que está ocurriendo en ese momento de su vida.
El kinesiólogo explicará al niño lo que hará durante la sesión para que no se ponga nervioso.
Cuando el niño no se siente cómodo el kinesiólogo puede hablar con los padres o tutores para conocer los problemas que les gustaría trabajar y luego utilizará las técnicas más oportunas para comunicarse con el niño.
En el caso de los bebés y los niños muy pequeños en la sesión el kinesiólogo infantil trabajará con los padres o tutores para comunicarse con el niño y entender sus necesidades. Luego indicará los ejercicios que deberán realizarse en casa con el niño.
¿Los padres o tutores se quedan durante la sesión?
A los niños mayores (a partir de los 5 años aproximadamente) les suelen gustar las sesiones de kinesiología y la presencia de los padres no es obligatoria si el niño o los padres así deciden.
Para los niños menores de 5 años, en cambio, suele ser necesaria la presencia de uno de los padres o un tutor ya que en estos casos los tests musculares se realizarán en ellos.
Cómo preparar a tu hijo o hija para una sesión de kinesiología
Un lugar nuevo y una situación nueva suelen ser motivo de ansiedad e inseguridad para los niños. Por este motivo, sobre todo, antes de la primera sesión con el kinesiólogo es importante ayudarlos a superar estas emociones.
A los padres que se apuntan a nuestro programa Kids&Happy sugerimos algunas pautas para preparar a su hijo o hija para la primera sesión:
- Explica a tu hijo que hablaremos un rato, que estarás presente con él todo el tiempo. Que habrá juguetes y podrá dibujar, que es posible que el kinesiólogo le haga un breve masaje y que harán ejercicios divertidos.
- No utilices el término “kinesiólogo” si esto crea preocupación en el niño.
- Puedes decirle que es un lugar donde van muchos otros niños como él y puedes enseñarle las fotos del espacio y de nuestro equipo en la web de Recuérdame quién soy.
- Contesta a cualquier pregunta que pueda tener tu hijo o hija.
Y si tienes cualquier duda acerca de cómo funciona la kinesiología para niños, no dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo.
