Cómo detectar la baja autoestima en niños y ayudarlos a mejorarla
La autoestima es el concepto que tenemos sobre nosotros mismos. Para determinar la autoestima de una persona no existe una fórmula matemática y tampoco se crea de la nada. La estima que tenemos de nosotros mismos es más bien el resultado de un conjunto de factores internos y externos que experimentamos a lo largo de la vida y es por eso que algunas personas pueden presentar una autoestima más alta o más baja. Desde luego, la infancia es una etapa importante para el desarrollo, entre otras cosas de la conciencia de uno mismo y la baja autoestima en niños es objeto de interés por las repercusiones que puede tener a corto y largo plazo.
Si quieres saber cuáles son las características de la autoestima baja en niños, las causas, las consecuencias y qué pueden hacer para ayudar a un niño que tiene problemas de autoestima, este artículo te interesa.
¿Cómo detectar baja autoestima en niños?
El estrés laboral puede producirse por una serie de factores que Varios factores inciden en el desarrollo de la autoestima de un individuo. Muchos interfieren con la percepción que tenemos de nosotros mismos ya en la edad infantil.
De hecho, una autoestima negativa no aparece de la nada. Tanto es así que los signos de una autoestima baja en niños se pueden detectar ya en edad preescolar.
Es en esta fase de la vida que la autoestima comienza a formarse, cuando el niño empieza a formar la percepción de sí mismo y el vínculo con el mundo exterior. Estas referencias son luego utilizadas por el niño para hacer comparaciones, es decir, medir sus capacidades, méritos y aptitudes en relación a las de los demás.
Como padres, es importante saber reconocer la autoestima baja en niños y sus características. Pero, ¿cómo detectarla?, ¿cuáles son los síntomas de baja autoestima en niños?
La falta de autoestima o autoestima negativa puede afectar a las emociones de los niños y niñas que percibirán sentimientos como la vergüenza, la tristeza, el dolor, la ansiedad, la apatía entre otras inquietudes. Por eso si el niño desarrolla una percepción negativa de sí mismo y una baja autoestima, probablemente, lo veremos reflejado en su comportamiento.
Algunos niños y niñas con baja autoestima presentan características como:
- Perfeccionismo: haga lo que haga, el niño nunca está satisfecho con sus resultados, es muy exigente hacia sí mismo y tiene miedo de fracasar. Esta actitud denota una autoestima negativa.
- Agresividad: los niños y niñas que pegan o molestan a sus compañeros y compañeras en muchos casos no tienen la capacidad de expresar su malestar y actúan con rabia y violencia como forma de defensa. Estos comportamientos agresivos o Bullying, además de indicarnos un problema de autoestima en el niño agresivo pueden afectar a la autoestima de los niños objeto de estas agresiones.
- Tristeza: es otro signo del desarrollo de una autoestima negativa, que hace que el niño o la niña experimente sentimientos de tristeza y no sea capaz de sonreír. En estos casos también se puede observar falta de motivación.
- Inseguridad: cuando el niño no es capaz de expresar sus preferencias o se muestra siempre indeciso.
- Dificultad para relacionarse: otro síntoma de una autoestima dañada es la dificultad en relacionarse con otros niños. No tener amigos o no sentir la necesidad de jugar con otros coetáneos es otra característica de baja autoestima en un niño.
Para que puedas hacerte una idea de los signos que indican una carencia de autoestima en tu hijo en el día a día, estos son unos ejemplos de autoestima baja en niños bastante frecuentes:
- El niño nunca participa en clase.
- Se compara continuamente con los demás.
- Busca siempre la aprobación de sus padres.
- Manifiesta ansiedad con frecuencia.
- Tiene miedo a relacionarse con otros niños.
¿Qué provoca la baja autoestima en los niños?
La autoestima es algo que se desarrolla en el tiempo y es el resultado de muchos factores internos y externos. Sin duda, la personalidad juega un papel clave en la estima que un individuo tiene de sí, pero esta también es el resultado de otros elementos clave:
- Las experiencias que vivimos.
- Las personas con las que nos relacionamos.
Cuando se experimentan altos niveles de estrés laboral (burnout en inglés) por períodos prolongados las emociones pueden llegar a producir bloqueos energéticos en el cuerpo. Y
En definitiva, existen innumerables factores que pueden influenciar la percepción de uno mismo. Sin embargo, en la infancia hay algunos que pueden ser más decisivos en el desarrollo de una autoestima negativa:
- Padres y educadores con baja autoestima. En un ambiente familiar y educativo son los primeros grupos de referencia de un individuo y crecer en un ambiente en el que el niño o la niña se siente valorado y apoyado es importante para su desarrollo.
- Educación autoritaria o sobreprotectora. Ambas situaciones pueden desarrollar sentimientos negativos que, a la vez, alimentan una percepción negativa de uno mismo.
- La pérdida de un ser querido. El duelo en la infancia puede afectar al niño y a la niña en muchos aspectos, incluso producir sentimientos de culpabilidad que pueden alimentar una baja estima de uno mismo entre otras cosas.
- Los abusos. Los niños víctimas de abusos físicos, psicológicos o sexuales tienen altas probabilidades de desarrollar una baja autoestima.
- El bullying. Las burlas y las agresiones perpetradas por coetáneos son de las experiencias negativas que mayor impacto tienen en el desarrollo de autoestima negativa en la infancia y adolescencia.
Los factores mencionados son solo indicativos y, desde luego, hay otros de carácter personal y social que pueden influir en la construcción del autoconcepto de un individuo. Hay investigaciones que estudian, por ejemplo, la obesidad como factor de riesgo de sufrir alteraciones psicosociales.
Consecuencias de la baja autoestima en niños
Como hemos visto, el estrés laboral puede ser el resultado de muchos factores personales, ambientales, organizacionales, relacionales, etc. Además, la reacción al estrés es diferente de persona a persona. Por eso
El malestar es, sin lugar a dudas, la consecuencia más evidente de la falta de autoestima.
Este sufrimiento puede afectar al día a día del niño o la niña, pero, sobre todo, tener repercusiones en su desarrollo.
Niños con baja autoestima además de vivir sentimientos desagradables en la infancia como el miedo, la ansiedad o rabia, pueden experimentar:
- Limitaciones en el aprendizaje y la creatividad
- Depresión
- Complejos de inferioridad
- Dificultades en las relaciones
Hoy día hay mucho interés hacia el concepto de autoestima y hay investigaciones enfocadas especialmente en el desarrollo de la estima de sí en la infancia.
Es un problema que afecta tanto a las personas adultas como a los niños, aunque no siempre seamos conscientes de ello.
¿Cómo ayudar a un niño con problemas de autoestima?
Una baja autoestima puede manifestarse de diferentes maneras en la infancia, pero el sufrimiento es un elemento que acomuna cualquier persona que experimenta esta percepción negativa de sí mismo.
No obstante, tener una baja estima de uno mismo en la infancia, no es lo mismo que sufrir este malestar en la adolescencia o la edad adulta. Los niños, a pesar de que pueden ser conscientes de tener una baja autoestima como ocurre en los adultos y adolescentes, a diferencia de estos no disponen de las herramientas para trabajarla o pedir ayuda.
El concepto de sí en un individuo empieza a formarse a partir de los 4-6 años de edad y por esto la actitud de los padres se considera clave para reforzar e inspirar a los hijos también en este aspecto.
Por todo lo anterior, el papel de los padres, familiares y educadores es clave en el desarrollo de una autoestima sana en los niños y niñas. Lo que no significa que todos tengamos que saber cómo superar la baja autoestima en niños y qué hacer para ayudar a un niños a trabajar la autoestima.
Nuestro programa Kids&Happy está pensado para acompañar a padres y madres en la experiencia de fortalecimiento de la autoestima de sus hijos.
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